Mindfulness

Mindfulness. Psicólogos Coruña.

“Todos los infortunios de los hombres derivan de una sola cosa: no saber quedarse tranquilos en una habitación”, Blaise Pascal.



Seguramente en numerosas ocasiones te has descubierto intentando recordar  lo  que ibas a hacer un segundo antes de que tu mente se fuese a esa preocupación, problema o recuerdo que atrajo toda tu atención y te hizo despegarte de la realidad por un momento, el tiempo justo para que no sepas donde has puesto las llaves del coche. Incluso, si es uno de esos “días malos”, puede que  te pases horas tratando de librarte de un pensamiento desagradable que no para de venirte a la cabeza o un problema al que -por más que lo intentas- no le encuentras la solución adecuada. Y  no sería tampoco extraño el comenzar un diálogo interno sin fin  para tratar de rebatir cada una de esas las ideas pegajosas y preocupantes que no paran de acecharte. Si alguna vez has experimentado algo parecido a esto quiere decir  que eres  un ser humano perfectamente normal y has tratado de hacer con tu mente lo que harías con cualquier cosa que te molesta, controlarla o apartarla lo más lejos posible de ti. Este es el mensaje que la mayoría hemos recibido desde pequeños: no llores ( especialmente si eres hombre), olvídate de eso (¿cómo se hace? ¿has logrado eliminar  un recuerdo de tu mente para siempre?), contrólate (¡como si no lo hubiese intentado ya!), etc.Pero nuestra mente no es un caballo al que podamos domar con una zanahoria y unas cuantas caricias en lomo. Funciona de forma aditiva y una vez que algo entra en ella es muy difícil que salga, los pensamientos no tienen otro sitio donde existir  que en la mente de las personas.


Todo esto tiene dos consecuencias que empeoran notablemente nuestras vidas: la lucha constante con esos pensamientos/sentimientos desagradables para intentar que desaparezcan y la falta de contacto con el momento presente al pasar gran parte del tiempo recordando el pasado o preocupándonos por el futuro. Esto favorece que malgastemos gran cantidad de nuestro tiempo y energía  en una guerra inútil,  evitando que nos “enganchemos” a nuestra vida y percibamos aquello que sucede en cada momento y no se volverá a repetir; ese es el precio que debemos pagar por renunciar e vivir en el presente.  John Lennon  lo expresaba así en la canción Beautiful Boy: "La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes” y es precisamente en esa filosofía oriental  que sedujo al Beatle donde podemos encontrar una herramienta útil para cambiar la relación que tenemos con nuestra mente: la meditación.   


La psicología occidental se ha venido interesando  en los últimos treinta años por las implicaciones que  para la terapia tiene la práctica de la meditación y como esta puede ayudar a lidiar con el sufrimiento humano de una forma más eficiente. Se ha descubierto que como es una técnica útil para tratar diferentes trastornos como la ansiedad, depresión o incluso las alucinaciones con un notable éxito,  creándose así una aproximación desde el punto de vista de la ciencia moderna   a las habilidades mentales que el Budismo lleva practicando más de 2500 años: el Mindfulness. Esta palabra inglesa deriva del  término pali “sati” que significa conciencia, atención y recuerdo y la traducción al castellano más aceptada es la de “conciencia plena” o “atención plena”.

 

El objetivo de esta práctica es muy sencillo: mantener la atención centrada en el presente, en el momento inmediato, mientras simplemente observamos todo aquello que venga a nuestra mente sin intentar modificarlo. Suena fácil, y  de hecho lo es durante unos segundos, pero si extendemos este período de tiempo nuestra consciencia más temprano que tarde se fijará en un objeto diferente al que inicialmente nos habíamos propuesto y nos encontraremos con casi total probabilidad  ausentes de nuevo; imaginando lo que haremos en un futuro, recordando cosas del pasado o simplemente enredados con nuestros pensamientos. La práctica del Mindfulness consiste en hacerse consciente del contenido mental, abrirse a él con curiosidad y aceptarlo, dejando que este ahí, incluso aquello que no nos gusta. Nuestros pensamientos y sensaciones son pasajeros y al igual que una ola emergen, se despliegan y se disuelven, mientras que nosotros -aquellos que los percibimos- permanecemos (http://bit.ly/1MfPeOm).


 Al igual que con cualquier otra habilidad, la práctica es fundamental para lograr adquirir esta capacidad y beneficiarse de sus propiedades. Así que si sientes curiosidad y  eres de los que creen que “la prueba esta en el pudding”,  te animo a realizar una de las meditaciones elaboradas por el profesor Vicente Simón (http://www.mindfulnessvicentesimon.com) y experimentar de primera mano lo que es estar de verdad en contacto con el aquí y ahora.

Y no lo olvides, si estás buscando Psicólogos en A Coruña, Krasis Psicoterapia es tu psicólogo.   


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